Electromiografía: el examen clave para detectar enfermedades neurológicas y musculares

La aparición de hormigueos, pérdida de sensibilidad, debilidad muscular o dificultades para caminar puede ser una señal de alteraciones en el sistema nervioso periférico. En estos casos, la electromiografía se convierte en una herramienta fundamental para identificar el origen del problema y orientar un diagnóstico oportuno.
El Dr. Francisco González Rodríguez, neurólogo de Clínica Biobío y especialista en enfermedades neuromusculares, explica que este estudio permite determinar si existe daño en los nervios o músculos, localizarlo y establecer su posible causa, además de realizar seguimiento de distintas patologías.
La importancia de la electromiografía y sus diagnósticos
Aunque habitualmente se conoce simplemente como electromiografía, el examen incluye dos procedimientos complementarios que se realizan de manera conjunta. El primero corresponde al estudio de conducción nerviosa, que consiste en aplicar pequeños estímulos eléctricos sobre la piel para evaluar el funcionamiento de distintos nervios. Posteriormente, se realiza la electromiografía propiamente tal, mediante una pequeña aguja que permite registrar la actividad de determinados músculos tanto en reposo como durante el esfuerzo.
"Los resultados que se obtienen, junto con la evaluación neurológica previa, nos permiten realizar diagnósticos de enfermedades que afectan las raíces y plexos nerviosos, los nervios periféricos, la unión neuromuscular y ciertas patologías musculares", señala el especialista. Destacando enfermedades como:
- Síndrome del túnel del carpo y otras neuropatías por compresión.
- Polineuropatías asociadas a diabetes o déficits nutricionales.
- Radiculopatías secundarias a hernias de disco o cambios degenerativos de la columna.
- Síndrome de Guillain-Barré.
- Enfermedades de la neurona motora, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
- Trastornos de la unión neuromuscular, como la miastenia gravis.
- Enfermedades musculares, incluidas las miopatías inflamatorias o tóxicas.
Síntomas de importancia
La presencia de síntomas como debilidad muscular, hormigueos, disminución de la sensibilidad, alteraciones de la marcha, pérdida del equilibrio o atrofia muscular sin causa aparente “requieren una evaluación neurológica y, en caso de que el médico lo estime necesario, realizar el estudio de conducción nerviosa y electromiografía, entre otros exámenes a definir por su médico”, indica el Dr. González.
Uno de los principales temores de quienes deben someterse a este procedimiento es el dolor. Sin embargo, el especialista explica que los estímulos eléctricos pueden generar una incomodidad breve y transitoria y que la parte realizada con aguja suele ser bien tolerada. "La mayoría de los pacientes lo define más como una molestia que como dolor propiamente tal", afirma.
Asimismo, destaca que “es un examen personalizado de acuerdo con la sospecha diagnóstica y con los hallazgos que se van encontrando durante el procedimiento, por lo que se pueden diagnosticar o descartar distintas condiciones, ya que corresponde a una extensión del examen neurológico”.
En Clínica Biobío contamos con tecnología de última generación y un equipo especializado para brindar una atención integral a los pacientes que requieren este tipo de evaluación.