Daniel González: "El ACV de mi esposa fue la alerta que salvó mi vida"

Lo que comenzó como una emergencia médica para su esposa terminó convirtiéndose en la oportunidad que le salvó la vida. Esa es la experiencia de Daniel González Correa, quien, tras acompañar el complejo proceso de salud de su mujer luego de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), descubrió que padecía una grave enfermedad coronaria, pese a no presentar ningún síntoma.
En agosto de 2025, Daniel vivió uno de los momentos más difíciles de su vida. Cerca de las 11:00 a.m., advirtió una alteración en el rostro de su esposa, Soledad, que le hizo sospechar que algo no estaba bien. "Nos dimos cuenta en el momento, por una deformación en el lado izquierdo del labio. La hice subir al auto y llamé al Dr. Jaime Pinto, director médico de Clínica Biobío, quien me explicó que el tiempo era crucial", recuerda.
Menos de 45 minutos después del inicio de los síntomas, Soledad ingresó al Servicio de Urgencia de la Clínica, donde recibió atención especializada de manera inmediata. La oportuna respuesta permitió una recuperación favorable, pero para Daniel, la historia no terminaría ahí.
Mientras acompañaba el proceso asistencial de su esposa, decidió aprovechar su tiempo en Clínica Biobío para someterse también a una evaluación médica. Fue entonces cuando, tras ser atendido por el Dr. Pablo López, cardiólogo, un examen de esfuerzo arrojó un resultado inesperado. "No me había dado cuenta de nada. El resultado salió alterado y ahí supimos que debía ser intervenido con prontitud", relata.
Una semana después, fue sometido a un procedimiento programado durante el que el equipo médico detectó dos arterias coronarias obstruidas. La intervención realizada por el Dr. Luis Pérez, cardiólogo intervencionista, permitió tratar una condición que, de no haber sido detectada a tiempo, podría haber tenido consecuencias fatales."No tenía ningún síntoma. Si no hubiese ocurrido todo lo de Soledad, probablemente habría terminado con un infarto", afirma.
Una segunda oportunidad gracias a la prevención
Aunque Daniel acostumbraba realizarse controles médicos periódicos, reconoce que nunca había otorgado a la prevención cardiovascular la importancia que realmente tiene.
"Como no tenía ninguna señal de afectación del corazón, este tema había pasado a último lugar", admite. Su experiencia refleja una realidad frecuente: muchas enfermedades cardiovasculares pueden desarrollarse durante años sin manifestar síntomas evidentes, lo que convierte a los controles preventivos en una herramienta fundamental para detectar factores de riesgo y patologías de manera oportuna.
Tras superar ambos episodios de salud, Daniel y su esposa pudieron retomar sus actividades habituales, siguiendo recomendaciones relacionadas con alimentación y actividad física.