Según evidencias de Nova Southeastern University, Ft. Lauderdale, Florida, entre el 60-80% de la población adulta experimenta o experimentará un episodio de dolor de espalda. Si bien la gran mayoría de estos cuadros son favorables, los costos personales, sociales y médicos asociados, son muy elevados.
Dentro de los factores de riesgo asociados encontramos el sobrepeso y el bajo rendimiento y estabilización muscular que tienen las personas. Debemos considerar que nuestro país cuenta con una tasa de sedentarismo cercana al 87% de la población.
El retraso en la activación muscular frente a los movimientos y al esfuerzo, el escaso control muscular, la reducción de la resistencia de la musculatura extensora de columna y su debilidad en comparación con la musculatura flexora; favorece enormemente los episodios de “lumbagos mecánicos”, que producto de la falta de estabilización muscular, muchas veces son recidivantes.
Existe evidencia que indica que si la rehabilitación kinésica incorpora pautas de estabilización muscular, en patologías lumbares, logran revertir la atrofia y debilidad de la musculatura, disminuyendo la sintomatología dolorosa asociada a inestabilidad de columna y mejorando los patrones posturales. Dicha terapia también es efectiva como una entidad preventiva de molestias posteriores y trastornos degenerativos
La estabilización de la columna está dada por un set de ejercicios que va de menor a mayor dificultad, incluye fortalecimiento, tonificación y elongación de diversos grupos musculares como transverso abdominal, psoas, glúteos e isquiotibiales, entre otros.
Esta estabilización debe ser tanto estática como dinámica, permitiendo de esa manera, una adaptación lo más funcional posible a las diversas actividades de la vida diaria.