El médico cirujano Álvaro Compan, nos cuenta sobre esta enfermedad permanente en la región y lamentablemente casi todos los casos son diagnosticados cuando está muy avanzada; factor principal en el momento de la recuperación
El cáncer de la tiroides es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la glándula tiroides. La tiroides es una glándula en la base de la garganta, cerca de la tráquea; tiene forma de mariposa, con un lóbulo derecho y un lóbulo izquierdo conectados por un trozo delgado de tejido llamado Itsmo.
Una tiroides saludable es un poco más grande que una moneda de un cuarto de dólar, y por lo general, no puede palparse a través de la piel. La tiroides usa yodo, un mineral que se encuentra en algunos alimentos y en la sal yodada, para ayudarla a elaborar varias hormonas. Las hormonas tiroideas cumplen la función de: Controlan la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y la rapidez con la que los alimentos se transforma en energía (metabolismo).
Hay cuatro tipos principales de cáncer de tiroides:
• Cáncer de tiroides papilar: el tipo más común de cáncer de tiroides.
• Cáncer de tiroides folicular. El carcinoma de células de Hürthle es una forma de cáncer de tiroides folicular y se trata de la misma manera.
• Cáncer de tiroides medular.
• Cáncer de tiroides anaplásico.
La edad y la exposición a la radiación pueden afectar el riesgo de contraer cáncer de la tiroides. Entre los factores de riesgo de cáncer de tiroides se incluyen los siguientes:
• Tener entre 25 y 65 años de edad.
• Ser mujer.
• Haber estado expuesto a radiación en la cabeza y el cuello en la niñez o haber estado expuesto a radiación atómica. El cáncer se puede presentar tan temprano como cinco años después de la exposición.
• Tener antecedentes de bocio (agrandamiento de la tiroides).
• Tener antecedentes familiares de enfermedad tiroidea o cáncer de la tiroides.
• Padecer de ciertas afecciones genéticas, como carcinoma de tiroides medular familiar (CTMF), síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2A y síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2B.
• Ser de raza asiática.
Entre los signos posibles de cáncer de la tiroides se incluyen una hinchazón o una masa en el cuello. El cáncer de la tiroides puede no causar síntomas tempranos, por ello se debe consultar con un médico si se presenta alguno de los siguientes problemas: Una masa en el cuello, dificultad para respirar, dificultad para tragar o ronquera.
Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de la tiroides, se utilizan pruebas para examinar la tiroides, el cuello y la sangre.
Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:
• Examen físico y antecedentes:
• Laringoscopia.
• Estudios de las hormonas en la sangre
• Estudios de la química de la sangre
• Exploración con yodo radiactivo
• Ecografía
• Exploración por TC (exploración por TAC)
• IRM (imágenes por resonancia magnética)
• Exploración por TEP (exploración por tomografía por emisión de positrones)
• Biopsia por aspiración con aguja fina de la tiroides: extracción de tejido de la tiroides mediante una aguja fina. La aguja se inserta a través de la piel hasta la tiroides. Se extraen varias muestras de tejido de diferentes partes de la tiroides. Un patólogo observa las muestras de tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Debido a que puede ser difícil diagnosticar el tipo de cáncer de tiroides, los pacientes deben solicitar que un patólogo con experiencia en el diagnóstico del cáncer de tiroides examine las muestras de biopsia.
• Biopsia quirúrgica: extracción del nódulo de la tiroides o de un lóbulo de la tiroides durante una cirugía para que un patólogo pueda observar las células y tejidos bajo un microscopio, y verificar si hay signos de cáncer. Debido a que puede ser difícil diagnosticar el tipo de cáncer de tiroides, los pacientes deben solicitar que un patólogo con experiencia en el diagnóstico del cáncer de tiroides examine las muestras de biopsia.
Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento. El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de los siguientes aspectos:
• Edad del paciente.
• Tipo de cáncer de tiroides.
• Estado del cáncer.
• Estado general de salud del paciente.
• Si el paciente padece de síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2B (NEM 2B).
• Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).
II.- Estadios del cáncer de tiroides
Después que se ha diagnosticado el cáncer de tiroides, se hacen pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron adentro de la tiroides o hasta otras partes del cuerpo.
El proceso utilizado para determinar si el cáncer se diseminó dentro de la tiroides o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información obtenida en el proceso de estadificación determina el estadio de la enfermedad.
III.- Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes de cáncer de tiroides.
Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:
1- Cirugía: es el tratamiento más común para el cáncer de tiroides. Se puede usar uno de los siguientes procedimientos:
• Lobectomía: cirugía para extirpar el lóbulo de la tiroides donde se encuentra el cáncer. Se puede realizar biopsias de los ganglios linfáticos del área para verificar si contienen cáncer.
• Tiroidectomía casi total: extirpación de toda la tiroides, excepto una pequeña parte.
• Tiroidectomía total: extirpación de toda la tiroides.
• Linfadenectomía: extirpación de los ganglios linfáticos del cuello que contienen cáncer.
2- Radioterapia, incluso tratamiento con yodo radiactivo
3- Quimioterapia
4- Terapia hormonal tiroidea