El cáncer mamario es el más frecuente entre las mujeres del mundo. En Chile, según estadísticas del MinSal, cerca de 3 mil 500 mujeres lo padecen al año, convirtiéndose en la tercera causa de muerte.

Consiste en el crecimiento anormal y desordenado de las células del tejido mamario. Puede ser invasivo o no invasivo, dependiendo de si se ha propagado a otros tejidos o no.

Según su origen se clasifica en ductal, que se localiza en los conductos de unión y es el más frecuente; lobulillar, localizado en las glándulas que conforman la parte principal del tejido mamario; y inflamatorio, cuando la mama aparece inflamada y enrojecida, el menos frecuente.

     
   

Factores de riesgo:
-         Consumo de alcohol
-         Menstruación temprana
-         Menopausia tardía
-         No haber tenido hijos
-         Primer embarazo después de los 30 años
-         Antecedentes familiares de cáncer
-         Cáncer de mamas anterior

El autoexamen –si bien no reemplaza a la mamografía- se recomienda al menos una vez al mes. Es sumamente sencillo de realizar y no toma más de 15 minutos:
-         Frente a un espejo, con los brazos en alto examine la forma y tamaño de la mama.
-         Busque si existen cambios en el pezón o la piel (lesiones, sarpullido, heridas o hundimientos).
-         Recostada, con un brazo debajo de la cabeza y utilizando los tres primeros dedos de su mano, palpe completamente cada pecho con movimientos circulares, comenzando por los pezones y desplazándose gradualmente hacia otras zonas.

Si nota algún cambio o anormalidad, consulte inmediatamente a su médico.

     
La mejor manera de detectar nódulos en las mamas es:
-Realizarse mamografía regularmente; por lo general, una vez cada uno o dos años, comenzando a los 40 años de edad con:
-Examen de mamas, que debe ser ejecutado por un ginecólogo/mastólogo.
-Autoexamen de mama.